TRAS LAS PISADAS DE NUESTRO MAESTRO: JESÚS

 

 

 

 

 

 

 







¿...TAMBIEN PARA HOMBRES?

 

No es accidental esta analogía entre las hojas de higuera y los atajos que inventamos para evitar que la gente nos conozca. Las vestimentas tienen relación  bien definida con la falsedad, y resulta evidente que tenemos, para usar ropa, muchas razones que no tienen necesariamente que ver con el abrigo y la modestia.

Jesús condenó la ansiedad acerca de cosas triviales y enseñó que la belleza natural es mas deseable. "¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen las flores del campo, que no trabajan ni hilan; y sin embargo, les digo que ni el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como una de ellas".


Una palabra es sufiente para explicar la mayoría de las elecciones del hombre moderno en cuanto a ropa se refiere: simbolismo.  "los buenos llevan sombreros blancos y los malos sombreros negros". Tales son las palabras  de un niño de 4 años refiriendose a los programas de TV. Los niños aprenden desde muy temprana edad que la vestimenta tiene un significado oculto.

En nuestra cultura, las prendas blancas siempre han sugerido de cierta santidad. Las novias se visten de blanco sugiriendo virginidad... las túnicas de bautismo son blancas en señal de limpieza espiritual.

Distinto es el caso en que las vestimentas son dadas por un superior, como por ejemplo; los uniformes, entonces el significado depende de éste y no del que la viste.

Jesús relató la parábola acerca de una boda en la cual la vestimenta había sido proporcionada por el novio. Al que llegaba vestido con su propia ropa, le fue negada la entrada.

 

Cuando regresa a casa el hijo pródigo, como relata  el evangelio de Lucas, el padre ordena que se le reciba igual que antes. Si se le hubiese obligado a asistir a la fiesta de bienvenida con sus harapos, hubiera significado que se le aceptaba mediante su humillación. Habría tenido, pues, que volver a ganar su condición de hijo con el tiempo y la buena conducta.

¡Pero no! fue cubierto con la mejor tunica y restaurado inmediata y completamente no por su conducta, sino como dádiva.

 

Que agradable es pensar que Jesús nos despoja de toda intención de simular a fin de agradar a los demás y nos permite ser verdaderamente hombres para cumplir el rol que se espera de nosotros en los distintos ámbitos donde nos movemos.

Dejemos de lado todo disimulo. Admitamos nuestras debilidades y busquemos la dirección de Dios en nuestras decisiones y vivamos  con transparencia disfrutando nuestras familias, trabajos y ministerios en el Reino de los cielos.